martes, 17 de febrero de 2009

EL INSOMNIO

El insomnio es uno de los trastornos más prevalentes en nuestra sociedad, entre un 10% y un 30% de la población adulta la padece.

Aunque no hay duda que la predisposición genética influye en la facilidad o no de conciliar el sueño, existen otros factores a tener en cuenta como causantes de insomnio. La sociedad actual se caracteriza por el excesivo estrés y distracciones a los que nos vemos sometidos. La televisión, internet y las continuas exigencias de nuestro entorno nos alejan del contacto con nosotros mismos y con nuestra paz interior.

Hablamos de insomnio en el caso de un sueño que no produce la adecuada recuperación energética que necesita el organismo para continuar con las actividades cotidianas del día. (No interesa la cantidad de horas que se duerme sino su calidad).

Hay tres tipos:

· Insomnio de conciliación: las dificultades se presentan para iniciar el sueño.
· Insomnio de mantenimiento: comenzar el sueño es fácil, pero mantenerlo estable durante la noche es muy difícil; durante la noche se presentan despertares frecuentes, dejando al día siguiente una sensación de cansancio.
· Insomnio terminal: la persona no tiene dificultades para comenzar a dormir pero se levantará más adelante, en la noche, y no puede volver a dormir.



La alteración del sueño (o la fatiga diurna asociada) provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la vida del individuo. Si no existe una alteración de la vida cotidiana de la persona con insomnio no se considera este como una enfermedad sino un síntoma que nos está dando información de alguna alteración o desequilibrio, en definitiva de algo que no funciona bien en el organismo. Detrás del insomnio puede haber problemas de estrés, demasiada cafeína, depresión, cambio de jornada de trabajo o dolor por problemas médicos. Puede haber tantas cosas escondidas detrás del insomnio como personas existen.

HIGIENE DEL SUEÑO

Ciclo del sueño:

Dormir únicamente lo necesario para tener un despertar descansado.
Establecer horarios para dormir y seguirlos de manera estricta. Esto fortalece el ritmo circadiano.
Utilizar la cama únicamente para dormir; especialmente se recomienda esto en las personas ancianas que se acuestan frecuentemente para ver la TV, leer, oír la radio, etc.
No acostarse a dormir hasta que se tengan verdaderos deseos de dormir.
Controlar que los sonidos externos a la habitación, la suficiente penumbra y la temperatura de la habitación sean las adecuadas para conciliar el sueño.


Hábitos recomendables:

Evitar consumir café, té, bebidas colas, alcohol y no fumar antes de acostarse.
Evitar hacer siestas mayores de 20 minutos.
Ciertos medicamentos como los antigripales y antitusivos pueden alterar la calidad del sueño, así que deben ser tenidos en cuenta en el paciente con problemas de insomnio.
Realizar ejercicio moderado de forma regular a primeras horas del día (se logrará un descanso más profundo). Practicar yoga es muy recomendable.
Evitar aparatos eléctricos enchufados en las cercanías de la cama.
No acostarse después de haber comido ni bebido en exceso, como tampoco con hambre o sed. Realizar comidas ligeras.
Técnicas de relajación y actividades relajantes antes de dormir.


TRATAMIENTO CON MEDICAMENTOS

Cuando el cambio de hábitos no es suficiente el tratamiento con medicamentos se ofrece como una solución eficaz. Se utilizan hipnóticos del tipo benzodiacepinas tales como el trizolam, temazepam, flurazepam, quazepam, alción, restoril, dormodor y quidorm. El que una benzodiacepina se utilice para la sedación o la ansiedad se basa, en gran medida, en su vida media, ya que en el insomnio se prefieren utilizar fármacos de vida media más breve, aunque en la práctica casi todas se utilizan para el insomnio. Las dificultades a corto plazo asociadas a su uso en el insomnio se relacionan generalmente con la administración de una dosis demasiado alta a un paciente determinado, con lo que existen efectos residuales por la mañana que, además de la sensación de estar drogado y la persistencia de sedación cuando se debe estar alerta, interfieren con la formación de recuerdos cuando el paciente está despierto. A largo plazo los pacientes pueden desarrollar tolerancia a estos agentes con lo que dejan de hacer efecto al cabo de una o dos semanas.

Agentes no benzodiacepínicos

Los sedantes-hipnóticos más recientes que no son benzodiacepinas se están convirtiendo rápidamente en los tratamientos de primera línea para el insomnio. Hay tres agentes actualmente disponibles: el Zaleplon, el Zopidem y la Zoplicona.

El Zaleplon y el Zolpidem actúan selectivamente en los receptores bezodiacepinicos implicados en la sedación, pero no en los receptores concentrados en las áreas del cerebro que regulan la cognición, la memoria y el funcionamiento motor con todas las ventajas que esto supone de efectos secundarios. Estos tres agentes comparten el perfil ideal de un agente sedante-hipnótico, a saber, un inicio rápido y una acción breve.


El Zaleplon parece ser lo último en cuanto a inicio rápido y duración breve, lo que le hace ideal para el jet-lag y para quienes necesitan que el fármaco haya desaparecido completamente antes de levantarse.

Antidepresivos

Algunos antidepresivos son sedantes debido a las acciones anticolinergicas-antihistaminicas, por lo tanto los ATC son hipnóticos útiles para inducir el sueño en algunos pacientes, con lo que la administración hábil de un ATC en un paciente deprimido con insomnio puede convertir el inconveniente de una sedación no deseada en la ventaja de un alivio del insomnio si se administra el ATC en el momento de irse a la cama.

Otro antidepresivo la Trazodona también posee unas significativas propiedades sedantes, probablemente debido a sus propiedades antagonistas 5HT2A. La Trazona se puede utilizar de modo seguro con los demás fármacos psicotrópicos y, en consecuencia es una opción muy utilizada cuando se debe tomar una medicación que perturbe el sueño, como por ejemplo, un ISRS.

Otros antidepresivos sedantes, también bloqueadores 5HT2A, son la Mirtazapina y la Nefazodona.

Otros sedantes hipnóticos

Diversos fármacos antiguos tienen una amplia historia como sedantes hipnóticos, entre los que se incluyen los barbitúricos y los compuestos relacionados, tales como el etclorvinol y el etinamato; el hidrato de coral y derivados y algunos derivados de las piperidindionas, como la glutemida y el metripilón, pero debido a su problemas de abuso, tolerancia, dependencia, sobredosis y diversas reacciones de abstinencia mucho más graves que las asociadas con las benzodiacepinas, los barbitúricos y los derivados de las piperidindionas actualmente se prescriben en muy pocas ocasiones como sedantes hipnóticos.

PARA MEJORAR LA CONCILIACIÓN DEL SUEÑO....

Trate de darse cuenta de los estímulos que recibe y percátese de algunas características propias de su percibir. Como el mapa de un lugar que jamás ha visto ni estado. A fin de descubrirlo, necesita cierto tiempo para mirar realmente alrededor mientras está ahí, y descubrirá mucho más aun si regresa a distintas horas y durante varias estaciones del año como es en primavera o invierno. Un intranquilo arroyo puede convertirse en un torrente furioso con el tiempo lluvioso o una tierra en pedregosa y árida durante la época seca. Lo mismo se aplica a lo que usted descubre acerca de su propia existencia. Se dará cuenta de diferentes cosas en distintos momentos y días. Cada una de estas experiencias es una parte válida de su realidad en ese momento concreto.

Mire a su alrededor y tome contacto con lo que le que tiene a su alrededor. ¿Qué experimenta aquí?¿Qué ve?...Ahora cierre los ojos… Retírese de la situación y aléjese en su imaginación e imagine un sitio que le agrade y experimente cómo se esta allí… ¿Cómo es allí?...y ¿Cómo se siente allí?

Abra los ojos y dese cuenta de la situación aquí, vuelva a la realidad. ¿Cómo es estar aquí?...y ¿Cómo se siente ahora?...Compare su situación aquí con la situación creada…

Viaje, vaya nuevamente donde quiera, al mismo lugar o algún otro, y nuevamente experimente la situación por completo…

Abra los ojos ahora y mire a su alrededor, nuevamente contacte la situación aquí….Compárelo con la otra situación. Continúe yendo y viniendo entre aquí y allá y dese cuenta de lo que experimenta y cómo se siente. Note cualquier tipo de cambio en su vivencia mientras continua así por algunos minutos.

Ahora vuelva aquí y abra los ojos….y absorba lentamente su experiencia de este ir y venir….

Este ir y venir entre el contacto y el alejamiento de lo que imagina puede serle útil de diversas maneras. Alejándose brevemente de una situación, en su experiencia física, en su fantasía o en ambas, habitualmente puede obtener cierto descanso y relax. Además, examinando cuidadosamente la situación de allá, puede habitualmente descubrir allá lo que esta faltando aquí. Si esta teniendo dificultades con la gente de la situación de aquí, probablemente se retirará a una situación fantasiosa en dónde este solo o con gente con la cual no esta teniendo dificultades, un lugar donde descansar y sentirse más confortable.

Otra cosa que puede descubrir en su situación de “allá”, son situaciones incompletas que necesitan ser completadas de alguna forma: un desacuerdo no resuelto con alguien o simplemente el césped que debe ser cortado. Cuando usted se aleja mediante la fantasía, frecuentemente recuerda estas situaciones no resueltas que no lo dejarán en paz. Si se aferra firmemente a lo que está haciendo, puede que este evitando encarar estas situaciones no resueltas, y esas mismas situaciones no resueltas impedirán su compromiso total con el presente y muy probablemente no le dejen dormir por las noches.

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